Editorial

MIOPIA EN LA GESTIÓN DE LA SALUD

Theodoro Levitt, un referente en marketing, dijo que las empresas sufrían de miopía de marketing cuando no identificaban bien el corazón de su negocio y el propósito de su servicio. El sector salud sufre de una suerte de tal miopía pero de gestión.

Existe una miopía de gestión en los tomadores de decisiones de las empresas de salud en cuanto a sus capacidades para detectar donde están los mayores costos e ineficiencias en los procesos que hacen que no sean capaces de generar valor para el cliente ni para la empresa.

Las empresas sufren de miopía de marketing cuando no identifican bien el corazón de su negocio y el propósito de su servicio.

Los líderes formales de las empresas de salud se han convencido, sin las debidas evidencias y sólo basados en percepciones subjetivas, que los mayores costos de producción y operativos están en los procesos asociados al recurso cama,  es decir, en el segundo nivel de atención hospitalario y las decisiones que toman para contener tales costos son meramente reactivas como crear barreras y filtros a los equipos de salud para la autorización de exámenes pero sin crear protocolos ni planes de contingencia, generar feriados quirúrgicos para disminuir costos de producción en sala de operaciones, administrar discrecionalmente las listas de espera aumentando morbilidades, negociar con los proveedores desde posiciones dominantes y no desde los intereses generando así conflictos,  fuente de relaciones interinstitucionales inadecuadas y cortoplacistas, o bien  refinanciar deudas y buscar apalancamientos bancarios que terminan con aumentos de los costos de deuda. No planifican decisiones para privilegiar la medicina extramuros en base a programas de internación domiciliaria totales o parciales para cada caso seleccionado y para cada proceso asistencial con la meta de disminuir los porcentajes de  ocupación de camas.

Estos programas deben contar con criterios de ingreso, egreso, selección, inclusión y exclusión entrando en ellos la mayor parte de los casos cumpliendo de alguna manera con el principio de Pareto. La OMS ha insistido en dar recomendaciones a los sistemas de salud de América y El Caribe para crear, gestionar y  brindar más y mejores servicios domiciliarios, con el fin de disminuir la tasa de exposición de los pacientes a factores de riesgo hospitalarios como son las infecciones hospitalarias a gérmenes resistentes, la exposición a incidentes, accidentes, errores y casi errores médicos, eventos adversos, indicadores centinela y de suceso todos los que aumentan la morbilidad evitable e incrementan los costos de manera innecesaria.

La gestión por procesos y la gestión de la calidad enseñan que disminuyendo la cantidad de procesos y subprocesos, acotando la concentración de recursos  humanos por procesos y actividades, disminuyendo y racionalizando la cantidad de procedimientos y tareas en los procesos y acotando el desglose de trabajo disminuirá también la probabilidad de eventos adversos.

La medicina domiciliaria al tener procesos más simples y  con  una producción más esbelta tiene menores costos, baja tasa de errores, menor morbilidad, más satisfactoria para el paciente que la medicina hospitalaria. Los procesos intrahospitalarios son por definición integrados y especialmente complejos, con sistemas vulnerables sin la  adecuada gestión de la seguridad ni gestión de riesgos, lo que termina haciendo que la medicina hospitalaria hoy sea costosa, riesgosa, fuente de errores y de morbimortalidad.

Gustavo Ribero LavieMIOPIA EN LA GESTIÓN DE LA SALUD