Editorial

Integración intra y extrahospitalaria en el Sistema de Salud

La integración de los prestadores integrales y de los servicios parciales de salud de carácter no integral también es una parte central para el buen funcionamiento del SNIS en términos de eficiencia y calidad. Es un paso necesario para que el sistema pueda ser gestionado en base a redes sanitarias de acuerdo con la ley que le dio creación. La integración funcional del sistema requiere políticas públicas de eficiencia que permitan una mejor y más inteligente eficiencia, distribución del poder, el otorgamiento de la autoridad, mejorar la calidad de la toma de decisiones estratégicas y la asignación de recursos tácticos y operativos.

Para que el nivel operativo del sistema sea el ejecutor de las políticas normalizadas por la gobernanza central, debe haber previamente una genuina integración entre los efectores públicos y privados para así garantizar el mejor control de la autonomía descentralizada. Sin integración no puede haber descentralización ni niveles intermedios de gobernanza. La gestión de redes sanitarias requiere previamente del compromiso de diversos actores para iniciar un proceso político que culmine en la descentralización mudando el paradigma de la competitividad para ser sustituida por el paradigma de la estrategia cooperativa, colaborativa y de sinergias.

Es necesario y clave un dinámico intercambio de datos sensibles, claves, críticos, de apoyo y estratégicos para gestionar una información compartida que sea capaz de facilitar la gestión clínica y capaz de proponer valor al usuario de la salud como centro y eje del sistema. La gestión de redes hospitalarias tiene como necesidad y requerimiento tecnológico el desarrollo de centros de comunicación y de información que permitan la gobernanza tecnológica del sistema. En relación a las relaciones que deben existir entre prestadores y servicios de emergencias móviles en un sistema descentralizado e integrado, debe existir un control de calidad entre ellos lo cual surge fundamental para permitir la debida continuidad asistencial de calidad de los pacientes. Las decisiones clínicas de los servicios extrahospitalarios deben evitar la generación de costos de producción innecesarios en los prestadores integrales que reciben los casos por aquellos trasladados.

Dado que los usuarios del sistema son clientes que integran la masa social de los prestadores integrales estos últimos deben realizar un control de calidad a las empresas de medicina extrahospitalaria mediante auditorias de resultados para medir la calidad de la atención brindada a sus socios por la empresa contratada, con el objetivo de optimizar sus recursos y sus costos y beneficiar al paciente como consumidor final. Esto entre otras cosas evitará traslados e ingresos innecesarios a los servicios de Emergencia lo que genera sobresaturaciones, aumento del tiempo de espera y elevación de costos de producción. Las empresas de emergencias móviles no solo deben establecer vínculos comerciales con los prestadores integrales para brindar un apoyo idóneo ante casos de urgencia sino debiendo integrarse en una verdadera unidad de gestión de servicios externos.

En verdad los contratos realizados y las relaciones operativas entre estas empresas deben estar en marcadas en una relación de tipo outsourcing estableciéndose verdaderas alianzas estratégicas alineadas a la misión y visión del principal donde el suplidor aporte la debida especialización profesional y la tecnología necesaria, existiendo entre ambos una responsabilidad social subsidiaria y solidaria. El sistema de salud debe también integrar a las empresas de servicios médicos parciales en el marco de acciones interinstitucionales para que sean capaces de cumplir nuevos roles más alla del de mero proveedor de servicios de traslado.

Gustavo Ribero CI 1579045-2

Gustavo Ribero LavieIntegración intra y extrahospitalaria en el Sistema de Salud