Editorial

Institutos de Medicina Altamente Especializados – Descentralización de la Tecnología

Mucho se ha discutido la instalación de un IMAE (Instituto de Medicina Altamente Especializado) en la ciudad de Salto. Se ha debatido en lo político y en lo social pero no en lo académico lo cual es necesario para completar el espectro de opiniones y saberes para mejorar así la calidad de la toma de decisiones. Cuáles son las ventajas de implementar servicios especializados de salud en el interior del país?

En primer lugar se enfocan fuertemente las necesidades del cliente de la salud en cuanto a acceder a dichas tecnologías en cercanía geográfica, se crean precedentes proceder a la descentralización del sistema de salud, se crea el acceso y la disponibilidad de la tecnología a nivel local, departamental y hasta regional, disminuye la incertidumbre, mejora la toma de decisiones en el punto de detección de la patología y de ejecución de los procedimientos diagnósticos y terapéuticos mejorando así la calidad de vida de la población, disminuyen los costos por trasladados y aumenta la calidad de las prestaciones sin costos adicionales para el sistema. El costo de oportunidad entre hacer los procedimientos en Salto o Montevideo es el mismo.

En el modelo centralista los costos son los del paciente y su familia por pérdidas de jornadas de trabajo, internación familiar, subsidios estatales por licencias médicas y ausentismo laboral justificado, incertidumbre de resultados para el entorno del paciente, distancias a recorrer, costos de mantenimiento fuera del hogar. La estrategia de creación de este IMAE, como prolongación de un servicio privado de iguales características, no significa una decisión de inversión privada dado que su sustentabilidad se hace con los mismos dineros públicos del Fondo Nacional de Recursos y del Fondo Nacional de Salud. Se ha discutido sobre la sustentabilidad financiera vinculada a la casuística local de candidatos a angioplastias, que para algunos no alcanzaría la masa crítica que lo financie, pero esta apreciación sería válida y hasta critica si se tratara de un proyecto privado independiente, pero siendo una prolongación de una organización en marcha y efectora del SNIS no corre tal riesgo.

Los grandes beneficiados son en primer lugar los pacientes como clientes y soberanos de los sistemas y mercados de la salud, quienes tendrán una accesibilidad y disponibilidad asegurada para el oportuno diagnostico y tratamiento, disminuyendo la morbimortalidad por afecciones cardiovasculares agudas o crónicas y mejorando así el perfil demoepidemiológico de la población. De esta manera se cumple con algunos de los principios más importantes de la Declaración de Alma Ata en cuanto a que los sistemas deben asegurar a la población la accesibilidad a los servicios de salud como un derecho humano y no como un privilegio. Con el modelo centralista, que algunos defienden, acceden solamente quienes tienen el privilegio de vivir en la capital, no quienes habitan en el interior del país, incurriéndose así en una notoria inequidad.

El capital humano profesional multidisciplinario de la ciudad de Salto verá aumentar su empleabilidad y mejorar sus salarios lo cual es una propuesta de valor para el mercado de trabajo de la salud, comenzará una nueva curva de aprendizaje que redundará en la elevación de su profesionalización habilidades y destrezas. No puede nunca estar en discusión las ganancias que puedan tener las empresas privadas que gestionarán estas tecnologías, por la razón de ser una empresa formal, reconocida por el estado, tener los avales y habilitaciones correspondientes, realizar buenas prácticas y sus aranceles ser aceptados por la autoridad sanitaria.

Estas políticas pueden replicarse para la apertura de nuevos servicios de tecnologías sanitarias en el interior del país lo cual depende de la actitud y aptitud de otros grupos de profesionales tanto privados como públicos. En nuestra opinión y con los datos disponibles entendemos que ha sido una decisión política acertada y oportuna, que para concretarse debió transitar por los naturales procesos de cabildeo, lobby y presión de grupos de interés (stakeholders), lo cual es totalmente válido para la construcción de un proceso político que busque solucionar un problema social y estructural en el sistema de salud.

Gustavo Ribero CI 1579045-2

Gustavo Ribero LavieInstitutos de Medicina Altamente Especializados – Descentralización de la Tecnología