Editorial

Gestión de la adhesión y aseguramiento de la cobertura farmacológica

El Sistema Nacional Integrado de Salud, impuso un cambio en el modelo de atención al enfocar las necesidades del paciente y aplicar la estrategia de atención primaria de la salud, para aumentar la expectativa de vida de la población alargando el tiempo de transición entre la salud y la enfermedad. Todos los servicios directos, indirectos, de apoyo y claves de las organizaciones de salud deben alinearse a la misma estrategia para inducir hábitos saludables de vida en la población.

En el caso de enfermedades crónicas que requieren tratamientos farmacológicos prolongados el sistema debe promover el aumente la tasa de adhesión de los pacientes a los tratamientos a largo plazo y con el mínimo de discontinuidad posible o esperable. La adhesión al tratamiento es un factor clave que incide fuertemente en la sobrevida. Una droga con baja tasa de adhesión por el paciente, por mayor efectividad farmacológica que pueda demostrar se transforma en un recurso inefectivo. Sin embargo para los pacientes con enfermedades crónicas transmisibles y no transmisibles, los prestadores no tienen desarrollados sistemas de medición del porcentaje de adhesión a los tratamientos prolongados por tanto se encuentran omisos con la gestión de la adhesión.

La gestión de cobertura farmacológica en el largo plazo requiere necesariamente el desarrollo de estrategias, instrumentos de control y herramientas de gestión de la calidad para detectar el porcentaje de adhesión a los tratamientos farmacológicos prolongados. Muchos pacientes desisten en aceptar y recibir la dosis terapéutica mensual indicada al conocer la tasa de efectos farmacológicos colaterales tanto potenciales como actuales detectables y/o declarados en los prospectos de las drogas que les indican.

Frecuentemente el paciente con una enfermedad oncológica o una enfermedad crónica transmisible al recibir la mala noticia inicia inmediatamente un natural proceso de duelo causado por la pérdida de su bien mayor personal como es la salud, y por la amenaza e incertidumbre que se cierne sobre su vida. Ese proceso de duelo pasa por el impacto negativo, la resistencia, la negación, la depresión, la aceptación y finalmente la etapa de aprendizaje y un cambio de actitud hacia la enfermedad y la vida.

En las primeras etapas del duelo es que el paciente puede discontinuar sus tratamientos o incluso puede hacerlo al final del proceso cuando encuentra que la aceptación de la nueva condición de salud y el dominio de su enfermedad no pasan necesariamente por recibir la dosis terapéutica mensual correcta y efectiva indicada por su médico. En estas etapas es que el equipo de salud, el médico tratante, el de cabecera o el de familia deben tomar un rol protagónico para proteger la salud del paciente.

La gestión de la farmacia hospitalaria debe disponer de sistemas instrumentos y herramientas para medir la adhesión de los pacientes crónicos a los tratamientos prolongados. Para eso se ha desarrollado la Farmacuenta que es un instrumento de registro que mide la dosis terapéutica neta mensual de cada paciente crónico en tratamiento farmacológico prolongado al registrar la frecuencia de expediciones y retiro de la dosis indicada por periodos de tiempo, de manera que si aparecen gaps de expediciones y retiros ellos son indicadores centinelas que señalan la discontinuidad del tratamiento, lo cual amerita pensar en primer lugar el abandono del tratamiento.

Para evitar estos gaps debe considerarse el proceso de envío programado de la medicación a domicilio del paciente, la comunicación electrónica hacia el paciente de la disponibilidad logística de la medicación indicada tal como una verdadera suerte de unidosis ambulatoria, la citación o visita al paciente para una entrevista personal y evaluar las causas de tales gaps, evaluar su nivel de satisfacción, su motivación, las alternativas farmacológicas que el mercado ofrece para asegurar su adhesión al tratamiento y la accesibilidad que el prestador ofrece, y las nuevas alternativas que brinda la industria farmacológica.

La Farmacuenta o cuenta corriente de consumo de medicamentos por parte del paciente permite gestionar la continuidad asistencial, la cobertura farmacológica en el largo plazo, la dosificación ambulatoria justa de la dosis neta terapéutica indicada por el médico, medir el porcentaje de adhesión a los tratamientos prolongados, disminuir costos de stock, mejorar la gestión de inventario, detectar gaps terapéuticos, evitar sobre prescripciones y acopios, evitar eventos adversos entre ellos el más indeseable es el abandono del tratamiento y la omisión del prestador en asegurar la debida cobertura farmacológica.

Lo que no puede suceder es que el prestador de salud no conozca estos gaps, tenga desinterés en los mismos, no asegure la cobertura farmacológica al paciente y sobre todo no asegure el acceso a aquellos planes terapéuticos que le aseguren una mayor adhesión. Voltaire dijo una vez que los médicos tratan enfermedades que no conocen con medicamentos que desconocen y los indican para pacientes que tampoco conocen.

Manager WebGestión de la adhesión y aseguramiento de la cobertura farmacológica