Editorial

Gestión Blanda en la Salud

Los egresados de las carreras de la Udelar al ingresar al mercado laboral se encuentran con la inesperada situación de estar dentro de organizaciones y rodeados de personas y esas organizaciones están operando en mercados competitivos, ese es el primer impacto.
El segundo impacto es asumir que no tienen formación para relacionarse ni menos aún conducir o liderar grupos de personas y que sus conocimientos deben estar enfocados en las estrategias de la empresa para lo que no están preparados.
Este drama lo viven Ingenieros, Químicos, Médicos, Veterinarios Economistas Ingenieros Agronomos y hasta Contadores o Abogados.
Pero hay una diferencia en la respuesta de estos profesionales ante esa dura situación,  salvo los médicos los demás frecuentemente buscan su formación adicional en gestión administración y gerencia y su formación continua.
Los médicos creen que la medicina es la fuente del saber universal y se sienten  igualmente expertos en medicina y cirugía como en liderazgo, comunicación, planificación, estrategias o calidad, mero pensamiento mágico.
A diferencia de Ingenieros y Químicos  no buscan su formación en gestión, y las empresas de salud no tienen políticas orientadas a la capacitación en gestión de sus líderes, no les financian su capacitación e incluso les ponen barreras a aquellos pocos que lo desean.
Así entonces un jefe de servicio de un hospital o de una mutualista en lugar de ser un agente  de cambio, un líder  transformador, un gerente intermedio, es un mero integrante del equipo operativo de salud en contacto con el paciente.
Pasa la visita, hace indicaciones, da altas, registra en la historia clínica, toma decisiones diagnósticas y terapéuticas o sea hace lo mismo que el equipo de salud al que supuestamente debe liderar.
Un mando medio cómo minimo debe ser un especialista en gestión humana y en la salud ni eso se ha logrado.
Un líder de servicio debe manejar básicamente recursos humanos, materiales, costos e informacion pero en la salud es un actor operativo más.
La comunidad medica sigue sosteniendo sin argumentos ni evidencias que las mutualistas y hospitales no son empresas, y la respuesta es que todo ámbito de actividades que combinen mano de obra y cerebro de obra con capital es una empresa y que un conjunto de personas trabajan solidariamente para alcanzar un fin y tienen un propósito de servicios para beneficio de clientes es una empresa.
En países como Canadá, España, Chile, Colombia, Ecuador y Peru  los medicos han demostrado un superior compromiso con la gestión y con los pacientes.
En Uruguay estamos en tiempos de cambio y algunas señales existen con experiencias en gestión de la calidad en servicios de salud pero aún falta mucho más actitud de cambio de una gran cantidad de sociedades científicas.
Esta realidad  paso a ser de preocupación para algunas pocas facultades públicas  que en sus Comisiones de Educación Permanente están introduciendo ahora disciplinas blandas para la formación de sus egresados.
Algunas facultades tienen asociada una Carrera de Administración de Empresas cómo es el caso de Química.
No hay ninguna carrera universitaria en la Udelar que ofrezca una formación integral en gestión empresarial, la oferta de Facultad de Ciencias Económicas es magra para las necesidades del mercado de la salud.
Pero el tema es más preocupante aún ya que Uruguay no tiene una Facultad de Administración con una estructura orgánica orientada fuertemente a la formación exclusiva en gestión, gerencia, administracion y management y los cuerpos de conocimiento asociados. La Escuela Nacional de Administración forma en gestión pública pero no en gestión blanda.
Los profesionales universitarios practican disciplinas duras, que son propias de la gestión técnica, léase química, medicina, ingeniería, veterinaria, agronomía, disciplinas que moldean en esos profesionales un carácter ascético y un comportamiento que puede ir desde lo autocrático hasta lo tóxico.
La práctica de las disciplinas duras debe ir acompañada de la ejecución de las disciplinas blandas o soft.
Estas últimas son incluso más difíciles de incorporar por estos  profesionales que a su egreso y cercanos a sus 30 años tienen un modelo mental más o menos consolidado y debe operar en ellos un cambio que algunos no logran.
Planificación estratégica, gestión de riesgo, habilidades gerenciales, gestión humana, comunicacion asertiva, trabajo en equipo, lean management, gestion ética, por mencionar algunos pocos cuerpos de conocimiento, sumado al compromiso y otros valores humanos claves para el éxito de una organización, no forman parte de la malla curricular de grado de ninguna carrera universitaria.
Nuestra Udelar estaba en el lugar 1.059 del ranking universitario mundial y recientemente cayó más de 110 lugares más, pero parece que hay alguien que no lee los diarios o no le gustan algunas noticias.
Algunos líderes políticos a los  que fuimos a visitar, y café mediante, dialogar sobre estás realidades no mostraron la menor sensibilidad con esta situación lo que es una muy mala señal y el mensaje de que no tocar nada es la llave del éxito y del gran despegue uruguayo.
Uruguay cree que con lo puesto puede competir en un mundo global altamente profesional, cree que con enseñar mas matemáticas logrará liderazgos comerciales y tecnológicos, cree que con votar el “6% del PBI” escalaremos en el ranking profesional productivo y de servicios.
El exitismo es tambien una especial forma de pensamiento mágico, es un modo de evadir la realidad, y una receta que nos perpetua en un status quo y no nos permite crecer.
Dr Gustavo Ribero
SUAS Sociedad Uruguaya de Administración de Salud
A&C Consultores
Gustavo Ribero LavieGestión Blanda en la Salud